Obra: “Análisis de los problemas de México y sus remedios practicables”

minas de oro y plata

(En la imagen: Huelgas de las minas de oro y plata de Pinos Altos, Chihuahua, 1883. Este movimiento es considerado la primera huelga en México y en América Latina. Foto: Periódico “Am de Querétaro”:http://amqueretaro.com/2014/03/10-huelgas-en-mexico-durante-el-siglo/.html)

“Estoy muy lejos de la vana presunción de creer que mis observaciones sean las mejores, y sólo escribo guiado por un sincero patriotismo y por la halagüeña esperanza de que un esfuerzo benéfico de parte de la nación, secunde las tendencias regeneradoras del movimiento político”.

Con este tono modesto pero firme, Nepomuceno Adorno señala en este libro escrito en 1858 las adversidades a las que se enfrentará México en los años siguientes de no corregirse ciertos aspectos que él considera cruciales. Estas dificultades por las que atraviesa México son “los gérmenes del mal que nos devora”, son “las lavas incendiarias de un volcán” que deben atenderse cuanto antes.

“Habiendo pasado México después de su independencia por toda la escala de las formas gubernativas, desde el despotismo más absoluto y concentrado, hasta la democracia (…), y no habiendo obtenido jamás no solo la felicidad, mas ni aun siquiera el descanso, debemos creer que hay otros males profundos en sus elementos sociales y que no bastan las solas instituciones políticas para sanarlos, porque reaparecen continuamente con una virulencia mayor y más exacerbada en cada una de sus frecuentes convulsiones (…)”

Adorno alude con esto a que las formas políticas no bastarán para cubrir las urgencias administrativas, sino que hay factores ocultos, como la corrupción, que entorpecerán cualquier proyecto independientemente de cuál se trate. Así, la situación de México es delicada puesto que existe “corrupción tan propagada de las manos segundas que, para colmo de malestar, hace que la nación desconfíe aun de las más honrosas excepciones”.

Si la corrupción continúa, existirá una desconfianza generalizada hacia los que detentan el poder. Esto es peligroso, pues puede ocasionar que el descontento se exprese de manera violenta: “Si la situación material no mejora, todas aquellas ventajas no darían sino una ligera tregua a la anarquía, y la nación se lanzaría de nuevo a todos los horrores de la guerra civil (…) cuanto que se perdería definitivamente la fe en las instituciones”.

El filósofo mexicano enumera a lo largo de su obra la manera y los lugares en que se está manifestando la corrupción: cómo ha permeado en los distintos ámbitos gubernamentales y civiles. De seguir, este vicio amenazaría pronto con un desorden incontrolable que absorbería todos los rincones de la esfera pública, en una, ya de por sí, debilitada imagen: “Semejante estado financiero ha hecho perderse todos los antecedentes de orden y legalidad: los expedientes son por lo común mutilados, las resoluciones muy frecuentemente contradictorias, y estos elementos de desorden aumentados por la miseria pública hacen oscura la contabilidad, imposible su glosa, seguro e inefable el fraude y favorecen de un modo espantoso la dilapidación de las caudales públicos, haciendo el desorden un abismo tan profundo, que en él se han hundido no sólo todos los recursos normales del país, sino también la enajenación de todos los bienes nacionales, el préstamo inglés, la indemnización americana, la venta de la Mesilla y la multitud de préstamos exigidos al clero y a la nación, tan frecuentes y mal nivelados que han empobrecido a aquél y arruinado a veces a los particulares”.

Nepomuceno hace una revisión del campo político, económico, productivo, y social del México de mediados del XIX, sin embargo, también se ocupa de comentar aspectos del campo legal. De esta manera se refiere al modelo penitenciario: “Las cárceles son la escuela del vicio, y la mano legal se fatiga inútilmente por ejercer su natural influencia y dignidad, y se encuentra ella misma convertida en el instrumento de la triste y creciente decadencia de la moral y las costumbres del pueblo”.

Conforme avanzamos en la lectura, vemos que el filósofo no se guarda nada a la hora de señalar los defectos institucionales: “¿cerraré, pues, los ojos a la vista del ejército? En verdad que no podría hablar de él sin parecer acaso enemigo de esta institución útil (…) ¿Pero cómo esperar que el ejército llene su noble misión si las necesidades, las revoluciones y el vicio han pulverizado sus cimientos y se edifica sobre arenas ruinosas?”.

20070109123454_soldados1

(Foto: “Mexican Army”, tomada de http://www.militaryphotos.net)

Con el ejército, acusa Adorno, sólo se ha conseguido “crear asesinos de asesinos” y, aunque admite que esta institución es necesaria para el país, éste no cuenta con el apoyo moral ni el prestigio de la ley. Esto favorece el escenario de que México se haya acostumbrado a aniquilar por medio de la violencia y las revoluciones a todas las instancias políticas que le sean adversas.

Vemos, pues, que la crítica de Adorno está dirigida especialmente a señalar que las raíces mismas de la estructura de la nación están siendo roídos por la corrupción. Se enfoca en este aspecto ya que, según él, las circunstancias cambiarían muy para mal de seguirse menoscabando los ideales de bienestar, es decir, sólo la esperanza de una vida más digna aún sostiene al pueblo de México: “Así es como volviendo los ojos a todas partes se percibe esa lontananza de fuego y humo que oscurece todos los objetos, que mata todas las aspiraciones y que casi sofoca el último e inestimable bien del hombre: la esperanza”.

Además, la lectura de “Análisis de los males de México, y sus remedios practicables” resulta ilustrativa para conocer un poco más el contexto histórico del siglo XIX en el mundo. Adorno, al hablar de las acciones que México pudiera emprender, usa con frecuencia ejemplificaciones que aluden a países como España, Francia, Inglaterra, Portugal, Rusia, Austria y de los cuales debemos conocer los rumbos que han tomado para, conforme a su  experiencia, enriquecer la visión de México a la hora de elegir lo que más le conviene.

¿Qué tan actuales son los señalamientos de Nepomuceno Adorno al criticar el fenómeno de la corrupción? Después de 150 años desde que se escribió el opúsculo ¿las condiciones se descontento han cambiado? ¿los problemas se han sabido solventar? O bien ¿son los planteamientos de Adorno conformadores de un pensamiento utópico propio de México?

Pero también ¿qué fuerza tiene un ensayo que denuncie los riesgos futuros en un aparato de gobierno que se ha aferrado, como Ulises a las velas, para no oír las críticas? Los intelectuales han sufrido un alejamiento de la esfera política a través de lo años, lo que ha hecho que sus voces dejen de ser consideradas paulatinamente. ¿Cómo recuperar, entonces, la fuerza crítica de los científicos y filósofos actuales?

Si no hacemos frente a estos problemas que, como ya vimos, han sido señalados desde los orígenes de México como república democrática, nos seguiremos hundiendo en la desesperanza, en el desencanto que sugiere vivir entre envilecimientos e indiferencias. “El orden y el desorden son comunicativos” escribe Adorno, “y si el segundo ejerce un funesto contagio, el primero verifica y generaliza una saludable influencia”. Esto da a entender que si las altas esferas gubernamentales entran en descomposición, se forma un símbolo, un modelo que escurre hasta las partes bajas de toda la estructura y que, instaurado en todos los niveles, seguramente hará más difícil la transformación del país.

Captura de pantalla 2014-06-01 a las 15.08.50

Ficha del libro:

Adorno, Juan N., Análisis de los males de México, y sus remedios practicables. México, Tip. de M. Murguía, Portal del Águila de Oro, 1858.

El texto completo se puede leer en el sitio de la biblioteca digital Hathi Trust:

http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=nnc1.cu56661908;view=1up;seq=1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s